Olivid Vivero de Olivos
 
Newsletter Nº 83
 
.
Nuestras Variedades
.
Arauco
Arbequina Catalana
Arbosana
Barnea
Changlot Real
Coratina
Hojiblanca
Koroneiki
Manzanilla Aloreña
Manzanilla Americana
Manzanilla Fina
Mauriño
Picual
Variedades por encargo
.
Haga su pedido
Entregamos plantas a todo el país
 
.
El Olivo en Argentina. Un poco de historia y cultura

Llegando al bicentenario (200 anos) de la Argentina, quiero dejarles un poco de historia olivicola. Espero que les agrade: Se introdujo en la Argentina en la época colonial, en el año 1550. No ha sido aún señalada la ruta que siguió, ni establecido el lugar donde se plantaron los primeros brotes, aunque debe admitirse que su cultivo siguió de cerca las fundaciones de los pueblos.

Respecto al origen de las mismas hay dos versiones: Una de ellas afirma que integrantes de una embajada española, Hernan Mexia Mirabal, Rodrigo de Quintero, Bartolomé de Mansilla, Nicolás de Garnica y Pedro de Cáceres, fueron los primeros que trajeron el olivo a la Argentina, a pesar que ninguno de ellos habla en sus escritos del olivo concretamente, si de árboles fructíferos.

Otros señalan que, no sería extraño que las primeras plantas se arraigaran en Santiago del Estero, primera ciudad fundada en 1554 por expedicionarios del norte provenientes del Alto Perú. Posteriormente, conquistadores españoles procedentes de Chile trajeron esquejes que arraigaron en lo que hoy es la provincia de La Rioja, más precisamente en la localidad de Arauco.

Debido al desarrollo del cultivo en tierras americanas, el Rey Carlos III, siendo Virrey del Perú Pedro Fernández de Castro - Conde de Lemos (1667-1672) - ordenó talar indiscriminadamente las plantaciones de olivo desde el Alto Perú hasta el Río de La Plata, temiendo que la prosperidad del vegetal en esta zona, pudiera superar el lugar de su España como primera productora mundial. En esta ocasión solamente una planta quedó en pies, estaba ubicada en la Villa de Ainogasta en la provincia de La Rioja, en la finca de pertenencia a los Ávila, descendientes de Don Baltasar de Ávila Barrionuevo (hombre del grupo de Juan Ramírez de Velazco, fundador de La Rioja), y fue Expectación Fuentes de Ávila, quien salvó un retoño, tapándolo con un recipiente." Por sucesivas selecciones, cruzamiento y multiplicaciones, se extendió a otras provincias como Córdoba, Mendoza y San Juan. También se llevaron brotes a Chile y Perú, dando así origen a una variedad o ecotipo totalmente argentina: la Arauco.

El histórico árbol se conserva en su hábitat natural, una finca con métodos tradicionales de cultivo, con riego por canteros que, cuando se lo declara monumento histórico pasa a ser predio nacional, siendo la última dueña del terreno Luisa de Quiroga. El marco jerárquico que actualmente rodea este árbol, está dado por las plantas recordatorias de visitas de prominentes personalidades del ámbito agrícola de países como España, Italia, Francia, Israel y Estados Unidos, y placas de homenaje del gobierno nacional, provincial y departamental. Como dato a aportar a este relato, el colosal árbol de más de 500 años aún produce más de cien kilos de aceitunas por año.

El olivar en el valle de Tulúm es tan antiguo como el viñedo. La primera referencia conocida en San Juan sobre su cultivo, se remonta a antes de 1706 y corresponde al estudioso sacerdote sanjuanino, canónigo Alonso G. Hernández, citado por el historiador Luis Castro Bustos: "en Pocito existieron apreciables extensiones de tierras cubiertas de olivares hasta 1706, y que aquel suelo pedregoso no solo albergó olivares, sino también los primeros molinos aceiteros".

En la actualidad, los dos olivos más antiguos de la provincia se encuentran en un huerto del río de la Mesada, Departamento de Valle Fértil, su edad se calcula en 350 años y se cree que fueron plantados por los jesuitas.

En San Juan, la historia del olivo estuvo estrechamente unida al desarrollo del riego en la provincia, dada las condiciones de extrema aridez del territorio, los agricultores debieron vencer el desierto. A partir de 1810, distintos gobernadores provinciales intentaron mejorar el aprovechamiento del agua del río San Juan, tan cambiante en su curso. Al respecto, Saturnino Sarassa (1812) promovió la regulación y control de aguas, recurriendo al riego artificial. Ignacio de la Roza impulsó la construcción de canales y fue así como la extensión de la red de riego incorporó espacio y hombres al paisaje.

En 1823, Salvador María del Carril fomentó, desde su gobierno, apuntaló la forestación en la provincia, y ordenó plantar 12 olivos e higueras en los predios familiares de los productores de los departamentos de Angaco y Pocito, a "10 varas cada uno" de distancia. A partir de 1876 comenzó un período de transformación de la economía sanjuanina, como consecuencia de la inmigración y la colonización. Se sumó a ello la llegada del ferrocarril que permitió a San Juan incorporarse a los tiempos contemporáneos. Titarelli, Del Bono, Fábrega, Rufrano, entre otros italianos y españoles precursores de la actividad, trajeron plantas de olivo de las más diversas variedades, y con la tecnología de la época instalaron las primeras fábricas, a lo que se sumó el apoyo oficial.

En 1947 se creó por Ley Nº 12.916, la Corporación Nacional de Olivicultura con sede en la Provincia de San Juan, aunque siempre tuvo su asiento en la Capital Federal. Se creó así la Cámara de Olivicultores bajo la presidencia del Sr. Arturo Pechuán Navarro, con el objetivo de defender la producción olivarera, considerada uno de los recursos productivos más importante de San Juan. Siendo diputado nacional el Dr. Moreyra se sancionó la Ley Nº 11.643 que estableció la región económica del olivo integrada por las provincias de Mendoza, San Juan, La Rioja y Córdoba.

En 1954, se realizó en La Rioja la Primera Conferencia Nacional de Olivicultura que reunió a los productores de olivos más destacados de las provincias de Argentina. El Presidente de la Corporación Nacional de Olivicultura, el sanjuanino Ing. Agrónomo Guillermo Renato Aubone, fue Vicepresidente de la mencionada Conferencia. A la vez, entre los vocales de la Comisión mencionada, figuraba otro sanjuanino, el Diputado Nacional Don Eloy Camus. Estuvieron Juan del Bono, Federico Cantoni, Carlos Benavidez, Enrique Moya Gil, Juan Gerarduzzi, Julio Marún, Enrique Ovalles y José Vera.

Como resultados de esta conferencia se popularizó el slogan "haga patria plante un olivo", se expandió la frontera olivícola a provincias con climas no aptos como Buenos Aires y Entre Ríos, y trajo aparejada la aparición de un importante número de establecimiento procesadores de aceitunas en conservas y fábricas de aceite (almazaras), con maquinarias de origen nacional. La producción abastecía el mercado interno y los excedentes se colocaban en el exterior.

Durante la década del 70, se inició una campaña a nivel mundial de desprestigio del aceite de oliva, por ser considerado un producto nocivo para la salud humana. Paralelamente se promocionó el consumo de otros aceites de origen vegetal como el de girasol y maíz, provocando una caída del precio internacional del aceite de oliva, que no podía competir en precio con los aceites de semilla. La crisis del sector productor de aceite de oliva en argentina, duró algo más de 20 años.

A comienzos del 90 el país tenía 29.500 has. cultivadas con olivo, ubicadas principalmente en Mendoza, San Juan, La Rioja y Córdoba, de las cuales algunas estaban en producción y otras contenían un número no determinado de olivares improductivos. La producción nacional era de alrededor de 100.000 Tn. de aceitunas que se repartían en mitades entre aceituna de mesa y producción de aceite, equivalentes a 50.000 Tn. de aceitunas en salmuera y alrededor de 7.000 Tn. de aceite de oliva. Mendoza era la principal productora con el 70 % del total de aceite de oliva y el 60 % de aceitunas en conserva; La Rioja elaboraba el otro 40 % de aceitunas de mesa, y San Juan y Córdoba se repartían el 30% restante de aceituna aceitera.

A partir de 1992 el escenario comenzó a revertirse, cuando el olivo se transformó nuevamente en una actividad rentable por la suba de los precios del aceite de oliva a nivel internacional, aumento de su consumo, y la disminución sostenida de la producción de la cuenca del Mediterráneo por sucesivas sequías. Paralelamente, en la Argentina se implementaron una serie de leyes de promoción dirigidas al Sector Industrial y Agrícola, que establecían que empresas de distintos sectores pudieran diferir el pago de impuestos nacionales. La provincias promocionadas fueron Catamarca, La Rioja y San Juan y en menor proporción Mendoza. Estas leyes fueron las N¦ 22.021 para La Rioja, la Nº 22.702 para Catamarca y San Luis, y la N¦ 22.973/83 (Ley de Desarrollo Económico para San Juan, que fue elaborada sobre la base de las leyes anteriormente citadas.

Publicado por Frankie Gobbee

 
Plantas de olivo Olivid
Este es un e-mail directo, legal, libre de virus y que consideramos de su interés, debido a que Ud. se ha contactado alguna vez con nuestra organización, ha sido referido por alguien o nos ha enviado algún tipo de información, tanto Ud. como otros citando su nombre. De acuerdo con la nueva Ley argentina Nº 26.032, cuyo texto se encuentra en: http://infoleg.mecon.gov.ar/infolegInternet/anexos/105000-109999/107145/norma.htm , la libre distribución este e-mail está autorizada por tratarse de propósitos de información, sin embargo, y si le hemos causado alguna molestia por el mismo, le rogamos acepte nuestras disculpas. Si Ud. No desea continuar recibiendo e-mails de nuestra parte deberá responder este mail incluyendo en el asunto la palabra “remover” y será sacado de nuestra base de datos.